CÓMO PREPARAR SAHUMERIOS .

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Con esta receta podrás preparar tus propias varitas de sahumerios con el aroma que prefieras, y así atraer las mejores energías hacia tu hogar o trabajo. Sólo necesitas 1 cucharada de aserrín en polvo, 1 cucharada de hierbas aromáticas a tu elección, una cucharadita de goma arábiga y varillas de madera.
Ten en cuenta que las diversas hierbas o esencias influirán de distintas formas en ti, por lo que si pretendes beneficiar algún aspecto concreto de tu vida (reducir el estrés, fomentar la concentración o atraer la prosperidad económica) debes tener cuidado en seleccionar la hierba adecuada.
Procedimiento:

Para preparar tu sahumerio, lo primero que debes hacer es mezclar el aserrín con las hierbas aromáticas hasta que se integren bien y formen una especie de harina fina.
Disuelve la goma arábiga en una cucharada de agua, y mézclala con el aserrín y las hierbas hasta que formen una pasta, que colocarás en un plato cuando esté lista.
Ahora toma una de las varas, y comienza a hacerla girar sobre la pasta para que se vaya adhiriendo.
Una vez que tengas todas las varillas listas, déjalas que sequen y se solidifiquen.
Ya tienes tu propio sahumerio casero listo, sólo debes elegir las esencias más agradables o las más indicadas para brindar los beneficios que buscas. 

 Otra
 forma  de elaborar sahumerios consiste en mezclar un litro de agua con 3 gramos de salitre, y agregar 50 gramos de fécula de maíz y 200 gramos de harina de madera (es el aserrín muy fino). Esta preparación se cuece a fuego moderado hasta que se espese, sin dejar hervir. La pasta puede ser coloreada con colorantes vegetales o anilinas al alcohol, aunque al agregar la esencia (que podemos incorporar unas gotas en esta instancia) la masa tomará su tonalidad.
Luego, el preparado se coloca en un recipiente adecuado (puede ser un vaso de trago largo o un tubo amplio), y se van sumergiendo varillas finas de madera, de modo de ir logrando la forma convencional de sahumerio. Se puede sumergir, dejar secar pinchando la varilla (por su extremo "limpio") en un telgopor o en arena, y luego volver a empastar, para darle mayor grosos.
Otra opción es sumergir hasta la mitad de la vara con una masa de una esencia, y la otra mitad en otra, dejando una separación en el medio, o bien hacer una suerte de degradado para que al encenderlo se emitan aromas diversos.



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